Cómo afrontar mi primera clase de spinning

spinning42 Cómo afrontar mi primera clase de spinning

Dentro de unas semanas comienza un nuevo año y todo el mundo se plantea una serie de metas. Uno de ellas, será aumentar la carga de ejercicio. Si decides probar fortuna con el spinning deberías tener en cuenta una serie de factores a la hora de afrontar tu primera clase.

Al principio puede que te sientas algo intimidado, pero es lógico cuando tienes que verte las caras ante una actividad nueva. No sabes si serás capaz de aguantar el ritmo del resto o si te gustará la clase. Para que estés lo mejor preparado posible te damos una serie de recomendaciones para tu primer día en spinning.

  • No es preciso que hagas los ejercicios al mismo ritmo que los demás. Tienes que darte cuenta de ello desde el primer momento, así te ahorrarás malas experiencias y agobios. Se trata de algo totalmente novedoso para ti, desde la bicicleta hasta el ritmo. En la primera clase apuesta por llevar tu ritmo, ya habrá tiempo para adaptarte a los demás.
  • Procura regular  bien la bicicleta. En el caso de que no sepas pide consejo al monitor. No intentes hacerte el fuerte ni aguantes por encima de tus posibilidades. No merece la pena que termines con malas sensaciones el entrenamiento.
  • Controla tu postura durante la sesión. El peso de tu cuerpo lo debe soportar la zona central, así que estarás haciendo un intenso trabajo de abdomen. En la medida de lo posible hay que intentar alejar los hombros de las orejas, estirar el cuello y poner la cabeza mirando al frente, nunca hacia abajo. Verás como así mejora tu rendimiento y además habrá menos opciones de que caigas lesionado.
  • Comprobarás que se suda mucho durante las clases de spinning. Es preciso que te hidrates de una manera adecuada, así que no te olvides de tu botella de agua. Bebe antes, durante y después del ejercicio. Habrá pausas para que puedas ingerir agua, pero si tienes sed, puedes beber en cualquier momento.
  • Nunca te retires antes de acabar. Es mejor que aguantes toda la sesión, aunque sea a un ritmo más suave. Baja la resistencia cuando lo necesites o siéntate cuando estés sin fuerzas.

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